La Paz, Bolivia (4 de febrero 2026). – El comandante general de la Policía, Mirko Sokol, reconoció que la institución no cuenta con el equipamiento ni el armamento necesario para enfrentar a grupos criminales con alto poder de fuego, tras hechos recientes como el secuestro ocurrido en Yapacaní, lo que ha puesto en evidencia las debilidades en materia de seguridad.
Sokol explicó que existen organizaciones delincuenciales que disponen de armamento sofisticado, mientras que la Policía fue “desarticulada” durante los últimos 20 años, situación que dejó a la institución en condiciones de vulnerabilidad. Señaló que el Gobierno realiza esfuerzos para recuperar la capacidad operativa y fortalecer a la fuerza del orden con recursos que permitan enfrentar de mejor manera a estos grupos.
El jefe policial indicó que actualmente se busca generar recursos propios y externos para dotar a la institución de elementos indispensables, y advirtió que la inseguridad acumulada en las últimas dos décadas permitió que estructuras criminales se apoderen de espacios en el país e incluso penetren instituciones como la Policía, la Fiscalía y, posiblemente, el Órgano Judicial, lo que dificulta la lucha contra el crimen organizado.
Publicado el 04-02-26