La Paz, Bolivia (27 de enero 2026). – Desde la cárcel de San Pedro, en La Paz, el exministro de Gobierno Arturo Murillo admitió este miércoles que durante su gestión se cometieron errores en el caso del secuestro de la bebé Samantha, en el que se acusó de manera equivocada a Lourdes Pacheco, quien posteriormente fue declarada inocente y ahora exige un resarcimiento de un millón de dólares.
La admisión se produjo durante una audiencia judicial en la que no se logró una conciliación entre las partes. Murillo reconoció que hubo una falla grave al identificar a la supuesta responsable del secuestro, aunque sostuvo que una eventual indemnización no debe ser asumida por él, sino por el Estado, al tratarse de una actuación institucional realizada en el ejercicio de sus funciones como autoridad.
Publicado el 28-01-26